lunes, 11 de enero de 2010

Periquito king (Alisterus scapularis)


En los bosques húmedos de las zonas costeras que bordean el sureste del continente australiano, habitan unos esbeltos y majestuosos psitácidos llamados periquitos King -Alisterus scapularis- de unos cuarenta y cinco centímetros de longitud.
Este periquito, aunque es relativamente resistente en los climas salubres, no tanto en los insalubres, es un ave de jaula apático, pero no por ello deja de ser un buen ave de compañía y existen claros antecedentes que avalan su "inteligencia" y algún talento para el mimetismo, lo que sirve de satisfacción a sus poseedores.
La coloración de los machos adultos es: alas y manto de color verde oscuro; cada ala tiene, según baja hacia el centro, una faja de color verde claro que a veces pasan ocultas por las pequeñas plumas coberteras, pero que se hacen muy visibles cuando el ave despliega las alas; cabeza y cuello así como parte inferior del cuerpo, rojo granate; la rabadilla muy oscura, de color azul que se difumina en negro. Una pequeña línea de azulmarino sobre la nuca, donde concurren el rojo y el verde del manto.
El cortejo nupcial del periquito King, es algo complicado y a su vez divertido. Cuando se efectúa el apareamiento de estos periquitos muestran una gran excitación, el macho sopla las plumas de su cabeza, levanta el plumaje de su cuerpo, despliega la franja verde del ala en toda su extensión, sacude la cabeza, imprimiendo a sus alas un fugaz y estremecido capirotazo, y efectúa ruidosos reclamos con el pico. El nido lo sitúan en los huecos de los árboles, en él deposita la hembra hasta seis huevos, precedidos al ponerlos, cada uno de ellos, con un parecido ruido con el pico al igual que el efectuado por el macho durante su galanteo.
Como sucede con las hembras Barraband y Rock Peplar, la King efectúa su deseo de ser alimentada por el macho con un movimiento de cabeza de arriba a bajo. Su alimentación está basada en mezclas como las usadas para otros psitácidos, así como manzanas y zanahorias; en su hábitat natural, parece ser que las tierras cuando son cultivadas por primera vez producen una disminución algo notable una vez finalizada la época de cría.
Es una especie muy difícil de criar en cautividad, aunque tiene a su favor su gran longitud. Allá donde se encuentran estas aves, son un adorno permanente del paisaje con su volar gracioso, majestuoso y su deslumbrante plumaje.

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