jueves, 2 de diciembre de 2010

LAS AVES (continuación)



Existen otras causas concretas de migración como le ocurre a la cigüeña de Abdin -Ciconia Abdimi- que sus desplazamientos están motivados en respuesta a la alternancia de lluvias y sequías en el continente africano, las cuales determinan también la disponibilidad de alimento.
Las aves durante la migración se exponen a grandes y variados problemas; principalmente se encuentran que al efectuar esos recorridos, deben atravesar tres cordilleras que les crean una barrera de entorno hostil de grandes recorridos; Pirineos, Alpes y Cáucaso. EL HOATZIN
Grandes masas de agua, con gran dificultad para el paso de las aves planeadoras, como son los mares, Mediterráneo, Báltico, Negro y Caspio. Vastos desiertos donde escasean los refugios y los alimentos, podemos pensar lo que les supondrá a las aves cruzar los 2000 kilómetros de anchura que tiene el desierto del Sahara.
Otro problema acuciante para las aves migradoras, independientemente de los obstáculos geográficos, están en los factores climatológicos del medio natural, como pueden ser, la llegada repentina de un frente frío; factores meteorológicos como la niebla, las nubes densas, tormentas, fuertes vientos, etc, que pueden detener a las aves, desorientarlas y desviarlas de sus rutas con el consiguiente perjuicio que esto les causaría.
Los grandes movimientos de migrantes durante ciertas épocas del año proporcionan a algunas rapaces una fuente segura y continua de alimento. El Halcón de Eleanor -Falco eleonare- pasa el invierno en la isla de Madagascar (África) y, su época de cría coincide con la migración otoñal de los pájaros a través del Mediterráneo hasta África, lo cual les asegura un abundante suministro de alimento. Aunque estos halcones llegan a las colonias de cría, desde Canarias y la parte atlántica de Marruecos por las islas del Mediterráneo hasta Chipre a finales de abril permaneciendo en ellas todo el verano, no ponen los huevos hasta finales de julio y principio de agosto, al objeto, como dije antes, de que la eclosión de estos coincida con el paso de las aves migratorias para así tener asegurada la alimentación de sus crías y posteriormente obtener la aportación de grasa suficiente para su retorno a la isla de Madagascar.
El ser humano ha contribuido a aumentar estos factores de riesgo , muchos biotopos se han visto reducido en algunas zonas europeas, debido al desarrollo agrícola. Los grandes tendidos eléctricos resultan trampas mortales para las grandes migradoras. En África como resultado de la transformación del medio natural a través de la agricultura dio lugar a una progresiva desertización de las sabana a causa de la sobre explotación del suelo, agravando los problemas derivados de los periodos de sequía. Es muy difícil para las aves encontrar alimentos en épocas de lluvia escasa y, si las reservas de grasa acumuladas para el viaje no es suficiente, las aves pueden verse obligadas a permanecer en África durante la época estival o arriesgarse a perecer durante el trayecto a través de las grandes barreras de arena.
El cada vez mayor uso de pesticidas en África e incluso avicidas para acabar con las especies granívoras, entre ellas el quelea y la tórtola, causan grandes mortandades entre las aves migradoras que comparten sus mismos hábitat. Como resultado tenemos que, indirectamente el efecto acumulativo de los pesticidas y avicidas a través de aves y pequeños mamíferos, causan también la muerte de las aves de presa formando una horrorosa cadena de mortandad.
Y por último dentro de los múltiples obstáculos, naturales y menos naturales, no podía faltar uno que constituye el más desagradable problema para las aves migradoras, sobre todo en la cuenca mediterránea, donde el hombre caza millones de aves al año; esta matanza sin sentido causa un tremendo impacto entre las poblaciones de aves y, viola flagrantemente las leyes nacionales e internacionales que protegen a las aves.
Me voy también a referir a un apartado muy necesario en todo este proceso de la migración, me refiero al control de las especies migradoras. este control es llevado a cabo por medio del anillamiento de las aves. mediante este anihilamiento se conocen sus rutas migradoras, sus cuarteles de invernada y los lugares de cría.
El anillamiento informa también de la tasa anual de mortalidad de las poblaciones de aves desde el momento que conocemos la edad a la que mueren las aves. esto da una idea de la capacidad de reemplazo de una población de aves. Se sabe que, sólo uno de cada cuatro carboneros comunes y una de cada tres cercetas viven más de un año.
En especies de mayor tamaño este reemplazo es más lento , por ejemplo, en los buitres y grandes rapaces, donde los individuos que alcanzan su segundo año de vida tienen grandes probabilidades de vivir mucho más. Como contrapunto estas aves crían pocos pollos, todos los años; de ahí que resulte tan peligroso matar grande rapaces, pues la lenta capacidad de reemplazo de sus poblaciones las conduce rápidamente a la extinción.
El anillamiento de las aves, tiene lugar cuando son jóvenes -en el nido- o como aves crecidas a través de artes de trampeo, especialmente diseñadas para capturarlas sin hacerles daño.
Una vez anillada, el anillador anota el número de la anilla puesta y datos adicionales sobre la especie, la fecha, el lugar, etc,. Todos estos datos son archivados en la oficina de anillamiento en espera de que se comuniquen las recuperaciones de las aves anilladas.
Varias cigüeñas anilladas en Cáceres y Toledo aparecieron en invierno en Mali y Senegal y una oropéndola anillada en Badajoz fue encontrada en Massai Oriental -Zaire-. En la ciudad de Melilla -norte de África- fue encontrado un mosquitero común, que murió por causas climatológicas; en esa época me encontraba en Melilla, me fue entregado y, una vez quitada la anilla la mandé a la oficina de anillamiento y los datos que me enviaron eran que: esa anilla había sido colocada en Helgoland isla situada en el mar del Norte, así como la fecha, por lo que se dedujo los viajes que había efectuado dicho mosquitero común.
Estos pocos datos, evidentamente interesantes, son una pequeña muestra de la aportación española a la investigación científica sobre la migración y la biología de las aves basada en la técnica del anillamiento. Quiero manifestar que, naturalmente, es más valiosa la vida de un ave que la información de su anilla. Así pues, nunca se debe matar a un ave porque esté anillada (aunque no pueda leerse la inscripción) y SIEMPRE deben respetarse las especies protegidas.
A pesar de que son muchos miles las aves anilladas todos los años en España y en especial en Andalucía, son muy pocas las noticias que se tienen sobre anillas recuperadas, esto es debido a que muchas aves anilladas mueren y no son nunca encontradas y también a que, cuando se encuentran, no siempre se comunica el hecho a la oficina de anillamiento o se entregan a alguna autoridad para que le de curso al hallazgo; ya que todo este costoso trabajo de anillamiento resultaría vano si quien encuentra una anilla no lo comunica..

No hay comentarios:

Publicar un comentario