jueves, 6 de octubre de 2011

CURRUCA ZARCERILLA (Sylvia curruca)



La curruca zarcerilla es algo inferior a la curruca zarcera, con una longitud de trece con cinco centímetros.


Es en general un ave de terrenos abiertos ya que evita los grandes espacios boscosos.


La primera curruca que regresa de sus cuarteles de invierno es la zarcerilla; los machos lo hacen una semana antes que las hembras y, mientras tanto van localizando el lugar de nidificación.


Mas tarde en unos matorrales cualesquiera, aproximadamente a un metro por encima del suelo, construye dos nidos bastante más pequeño que los de las demás currucas.


De ramitas fin as, hierba seca, raíces y algunas hojas secas. Su interior está tapizado con raíces finas y pelo, a veces con plumón vegetal. Es construído por ambos adultos.


En este nido la hembra deposita de cuatro a seis huevos, son subelípticos, lisos y brillantes, de color blanco. La incubación es llevada a cabo por ambos progenitores durante aproximadamente diez días.


Cría desde gran Bretaña, Francia y Escandinavia. Emigra hacia el SE, desde Europa a Grecia. Es muy rara verla en la Peninsula Ibérica.

Existen varias subespecies de curruca zarcerilla en las diferentes partes de su área de distribución. Existe una curruca zarcera de Hume, de las montañas del Tauro hasta el Himalaya, tiene el píleo y el dorso de un gris mucho más oscuro y a veces se le ha considerado una especie aparte.

La curruca zarcerilla es más sociable que las demás currucas y casi no reacciona ante la presencia del hombre.

Esta especie sufre, a veces, el parasitismo del cuco.

Su dieta está basada en insectos y arañas de las ramas, hojas y yemas. Cuando llega el otoño se alimenta también de bayas.


lunes, 3 de octubre de 2011





Este avión es el más pequeño representante de la familia de las golondrinas; estos pajarillos se congregan en sociedades que cazan normalmente próximo al agua.


Forman bandadas que con frecuencia realizan evoluciones sincrónicas, se elevan como un enjambre al unísono y luego se dispersan.


Con frecuencia suelen cazar sobre el agua y pasan desapercibidos entre un grupo de golondrinas; se distinguen por tener una franja en el pecho sobre fondo blanco.


Tiene una longitud de doce centímetros, su color es pardo por arriba, blanco por debajo, con una contrastada banda parda en el pecho.


Su cola está ligeramente bifurcada, sin las manchas blancas que posee el avión roquero.


Este avión habita en la mayor parte de hemisferio norte, con una distribución geográfica igual que la golondrina común.


Está distribuida en toda Europa, Asia, parte del Norte de África y en América del Norte. Inverna casi en los mismos lugares.


Cuando regresan en primavera la golondrina común y el avión común, también lo hacen los aviones zapadores. Pero a diferencia de la golondrina y del avión común, el avión zapador no busca la proximidad del hombre, sino que suele anidar de diferente manera, aunque muy interesante.


El avión zapador busca un acantilado arenoso o arcilloso, que haya cerca una corriente de agua, arenilla, guijarros, luego ahuecan un túnel a picotazos y con sus patas. Con el trabajo del macho y la hembra el nido está terminado en varios días. La cámara terminal la tapizan con tallos, plumas y materiales similares. Casi siempre pone dos nidadas, normalmente de cuatro a cinco huevos. Subelípticos, lisos y de color blanco. El polluelo nace nidícola y con plumón corto en la espalda. El color de su boca es amarillo pálido, y las comisuras bucales son amarillo pálido.


Cuando tienes un polluelo en las manos te das cuenta, que se diferencia de los adultos por el reborde amarillo que presentan sus plumas.




Este avión es el más pequeño representante de la familia de las golondrinas; estos pajarillos se congregan en sociedades que cazan normalmente próximo al agua.


Forman bandadas que con frecuencia realizan evoluciones sincrónicas, se elevan como un enjambre al unísono y luego se dispersan.


Con frecuencia suelen cazar sobre el agua y pasan desapercibidos entre un grupo de golondrinas; se distinguen por tener una franja en el pecho sobre fondo blanco.


Tiene una longitud de doce centímetros, su color es pardo por arriba, blanco por debajo, con una contrastada banda parda en el pecho.


Su cola está ligeramente bifurcada, sin las manchas blancas que posee el avión roquero.


Este avión habita en la mayor parte de hemisferio norte, con una distribución geográfica igual que la golondrina común.


Está distribuida en toda Europa, Asia, parte del Norte de África y en América del Norte. Inverna casi en los mismos lugares.


Cuando regresan en primavera la golondrina común y el avión común, también lo hacen los aviones zapadores. Pero a diferencia de la golondrina y del avión común, el avión zapador no busca la proximidad del hombre, sino que suele anidar de diferente manera, aunque muy interesante.


El avión zapador busca un acantilado arenoso o arcilloso, que haya cerca una corriente de agua, arenilla, guijarros, luego ahuecan un túnel a picotazos y con sus patas. Con el trabajo del macho y la hembra el nido está terminado en varios días. La cámara terminal la tapizan con tallos, plumas y materiales similares. Casi siempre pone dos nidadas, normalmente de cuatro a cinco huevos. Subelípticos, lisos y de color blanco. El polluelo nace nidícola y con plumón corto en la espalda. El color de su boca es amarillo pálido, y las comisuras bucales son amarillo pálido.


Cuando tienes un polluelo en las manos te das cuenta, que se diferencia de los adultos por el reborde amarillo que presentan sus plumas.




Este avión es el más pequeño representante de la familia de las golondrinas; estos pajarillos se congregan en sociedades que cazan normalmente próximo al agua.


Forman bandadas que con frecuencia realizan evoluciones sincrónicas, se elevan como un enjambre al unísono y luego se dispersan.


Con frecuencia suelen cazar sobre el agua y pasan desapercibidos entre un grupo de golondrinas; se distinguen por tener una franja en el pecho sobre fondo blanco.


Tiene una longitud de doce centímetros, su color es pardo por arriba, blanco por debajo, con una contrastada banda parda en el pecho.


Su cola está ligeramente bifurcada, sin las manchas blancas que posee el avión roquero.


Este avión habita en la mayor parte de hemisferio norte, con una distribución geográfica igual que la golondrina común.


Está distribuida en toda Europa, Asia, parte del Norte de África y en América del Norte. Inverna casi en los mismos lugares.


Cuando regresan en primavera la golondrina común y el avión común, también lo hacen los aviones zapadores. Pero a diferencia de la golondrina y del avión común, el avión zapador no busca la proximidad del hombre, sino que suele anidar de diferente manera, aunque muy interesante.


El avión zapador busca un acantilado arenoso o arcilloso, que haya cerca una corriente de agua, arenilla, guijarros, luego ahuecan un túnel a picotazos y con sus patas. Con el trabajo del macho y la hembra el nido está terminado en varios días. La cámara terminal la tapizan con tallos, plumas y materiales similares. Casi siempre pone dos nidadas, normalmente de cuatro a cinco huevos. Subelípticos, lisos y de color blanco. El polluelo nace nidícola y con plumón corto en la espalda. El color de su boca es amarillo pálido, y las comisuras bucales son amarillo pálido.


Cuando tienes un polluelo en las manos te das cuenta, que se diferencia de los adultos por el reborde amarillo que presentan sus plumas.

AUTILLO (Otus scops)

El plumaje del autillo -visto desde lejos- parece difuminado, pero de cerca se presenta como muy definido: tonos pardos y grises.

Tiene una longitud de diecinueve centímetros y una envergadura alar de cincuenta centímetros, más pequeño que él está el mochuelo chico.

Sus hábitat lo encontramos en los olivares, las fincas de frutales, los parques y los bosques de fronda con árboles huecos.

En todos estos hábitat los he contemplado en el Norte de África.

Como todos los búhos, el autillo vive en pareja durante toda su vida.

Me gustaba contemplarlos cuando posados juntos y, mosdisqueándose el plumaje mutuamente, proferían débiles silbidos.

Cuando crían lo hacen al estilo de los búhos es decir en los huecos de los árboles, y si se les coloca cajas anideras, también lo hacen en ellas.

A finales de mayo, ponen de dos a cinco huevos, existiendo la posibilidad de efectuar otras puestas. Este nido es una cavidad sin tapizar, la incubación es llevada a cabo sólo por la hembra; el pollo nace nidícola y con plumón, éste es denso, bastante corto y suave; se extiende hasta la base de los dedos; el plumón es de color blanco.

Sólo la hembra incuba y cubre con sus alas a los polluelos, siendo alimentada por el macho. Parece ser que con dos o tres ratones basta para alimentar a esta pequeña familia durante una noche. Aquí podemos hacernos una importante reflexión: si cuando son pequeñitos necesitan de dos a tres ratones, cuando van creciendo y los pollos permanecen en el nido dieciocho días hasta que se independizan ¿Qué cantidad de ratones necesitan? Más del medio centenar de ratones; si en esa zona crían -pongamos por caso- diez parejas. Nos podemos hacer una idea de la cantidad de roedores que que acaban con ellos. Es un gran colaborador con la Naturaleza y una ayuda eficaz para los granjeros.

El autillo tiene tres plumajes: al nacer el primer plumón que siempre es blanco inmaculado; después le sigue pronto el plumaje lanoso de la transición, después de unas pocas semanas es sustituido por el plumaje definitivo de adulto, que renueva cada año.

martes, 27 de septiembre de 2011

BÚHO REAL (Bubo bubo)

Pertenecen los búhos a ciento treinta especies, mundialmente, de las cuales doce de ellas crían en Europa. Son aves de rapiña permanentemente nocturnas, de tamaño pequeño a grande; poseen una cabeza grande y redondeada; cuello corto; pico ganchudo y fuerte. Posee unos ojos muy grande en discos faciales planos. Las alas son anchas y redondeadas; la cola es corta; sus patas y a veces los dedos están cubiertos de plumas.

Existen especies que presentan penachos auriculares como "orejas". Su plumaje es sedoso y blando, de color oscuro. Se alimentan preferentemente de roedores para ello realizan vuelos silenciosos. Independientemente de los roedores, suelen también alimentarse de aves e insectos; los hay que comen peces.

El Búho real, -Bubo bubo- tiene una longitud de sesenta a setenta centímetros es el más grande de Europa, posee orejas prominentes y ojos de color naranja.

Su hábitat está ubicado en densos bosques, cantiles de montaña y barrancas; en terrenos rocosos empinados. Procura situarse donde el hombre no le persiga ni la agricultura le ponga alambradas.

Las parejas de búhos reales son fieles a sus territorios de cría, siempre en paredes rocosas, pero no siempre en cavidades.

La época de celo va de febrero a principios de marzo; cuando llega el atardecer lanza su grito de celo, que repite hasta un centenar de veces.

El búho real suele cazar al atardecer, a veces incluso antes del ocaso. Captura ratas, erizos, que el búho mata apuñalándolo entre las púas, también caza la corneja cuando ésta esta durmiendo, se atreve a atacar al azor e incluso al urogallo.

Cuando ves de cerca al búho real impresiona por su corpulencia y su penetrante mirada. Me maravillo cuando veo una fotografía de uno de mis nietos -seis años- con un búho real vivo, en su hombro.Aunque presenta un área de distribución muy amplia, el búho real es menos numeroso que su primo americano, el Búho de Virginia.

Cría localmente en gran parte del NE y S de Europa; también en el N de África. No suele emigrar.



domingo, 25 de septiembre de 2011

CARRICERÍN REAL (Acrocephalus melanopongo)

En las marismas, albuferas levantinas y meridionales, durante todo el año es un ave muy visible; se diferencia de otros carricerines por poseer un dorso rojizo listado y una nítida ceja blanca. Este sílvido pertenece a una gran familia que abarca a unas 300 especies, mundial, pero la mayoría de ellas se encuentran en el Viejo Mundo. Treinta y seis especies crían en Europa; los sílvidos son pequeñas aves con picos gráciles y un débil vuelo.

En medio de la algarabía que salen del carrizo, como, gritos guturales y carrasqueos, destaca entre todos estos ruidos las estrofas ascendentes y aflautadas del carricerín real; que nos puede recordar la tonadilla del ruiseñor.

Tiene una longitud de trece centímetros; es parecido al carricerín común pero como dije antes es más rojizo y llamativamente listado por arriba. El píleo es casi negro, lo que se le ve más acentuado por la lista superciliar ancha y de color blanco que se ensancha por detrás del ojo.

Su hábitat está ubicado en las extensiones del cañaveral, carrizales y en las márgenes pantanosas; aunque prefiere criar en las matas verdes oscuras de las espadañas.

El carricerín real es una especie exclusiva de la cuenca mediterránea; este sílvido -fuera del periodo primaveral, en que emite su canto- es bastante difícil observarlo, a veces por la rapidez con que se desplaza, y otras, por la poca visibilidad que presentan las oscuras espesuras palustres.

Cuando llega el invierno -si se presenta bastante duro- el carricerín real, sus poblaciones se ven afectadas negativamente y perecen gran cantidad de ellos.

Aunque cría entre los cañaverales, su nido lo construye sobre el agua en cañas, juncias y arbustos que crecen en el borde del agua. El nido es una taza profunda atada a tallos verticales. La capa externa es laxa de trozo de cañas secas, hierbas y hojas: tapizado su interior con flores de las cañas y plumas.

En este nido deposita la hembra de tres a seis huevos de color blanco manchados de verde, que son depositados en hondas tazas y muy ocultos entre la vegetación de la ciénaga. Consume gran cantidad de mosquitos y pequeños insectos que se desarrollan y viven en el agua o en las cañas, carrizos y espadañas. En la Península ibérica hace dos crías, para ello a lo largo del año hace gran acopio de acervo entomológico.